UN PAÍS EN SERIO: No cambiamos más

¿Por dónde empiezo? ¿Por los aumentos de precio? ¿Por el aumento del dólar? ¿Por el cepo? ¿Por el ninguneo de los mercados? ¿Por la emergencia alimentaria? Las cosas en el país están tan complicadas que no sé por dónde arrancar mi columna de Perfil. Estoy sentado en mi escritorio sin saber qué poner cuando entra Carla, mi asesora de imagen, con un maletín negro en la mano. Lo apoya sobre mi escritorio, lo abre y se pone a contar su contenido: unos cincuenta sobres de queso rallado.

—¿Qué hacés? –le pregunto a Carla, totalmente sorprendido.

—Cuidando mis ahorros –responde.

—¿Con queso rallado?

—Obvio, hay que aprovechar que todavía este gobierno populista no le puso un cepo.

—¡Epa! –exclamo–. ¿Vos decís que es para tanto?

—Y todavía falta que Caracas se llene de argentinos pedaleando, ganándose un mango llevando delivery de comida.

—Te noto algo desencantada.

—Para nada –dice Carla–. Al contrario, creo que el plan económico de Lacunza está funcionando a la perfección.

—¿Te parece? –pregunto, sorprendido–. El dólar está en 57 pesos y el riesgo país, arriba de los 2 mil puntos.

—Justamente, todo eso es parte del plan. La cosa es así: el Gobierno sube el dólar un 40%, dispara el riesgo país y anuncia que llegarán un lunes negro y un martes negro. Finalmente, el dólar se estabiliza en “apenas” un 35% más, el riesgo país se clava en “apenas” unos puntos arriba de los 2 mil y los lunes y martes no son negros, sino “apenas” gris oscuro. Con eso se logra generar la sensación de que las cosas no están tan mal como podrían estar.

—¿Y vos decís que con eso el Gobierno logrará revertir en octubre el resultado electoral? –pregunto.

—Eh, pará, el plan económico funciona pero tampoco hace milagros. Como está la cosa, con llegar a diciembre alcanza. Es como una derrota digna, onda Los Pumas o Las Leonas.

—Encima, para el comienzo de la campaña el Gobierno recibió una muy mala noticia electoral: Espert dice que no se baja.

—Bueno, si no se baja Macri, cualquiera puede considerar que sigue en carrera. Además, en esta campaña ningún candidato se baja. Es más, hay algunos que se suben.

—¿Cómo que se suben? –pregunto–. ¿Se pueden sumar candidatos que no hayan participado en las PASO?

—Yo pensaba que no, pero parece que sí. El kirchnerismo acaba de sumar a Maradona al equipo de campaña.

—¿Cómo que al equipo de campaña? ¿No es el DT de Gimnasia?

—¿Vos decís que una cosa no tiene que ver con la otra?

—Puede ser –admito.

—Igual creo que está bien sumar a Maradona –admite Carla–. El Frente de Todos tiene un desafío muy grande por delante.

—¿Te referís a la campaña?

—No, me refiero a algo mucho más complicado: gobernar. Entre el FMI, el cepo, el dólar y la interna entre Alberto y Cristina, la cosa va a estar más caliente que el vestuario de Gimnasia si finalmente, además de Diego, se incorpora Ricky Centurión.

—¿Pero no es “con Todos”? –pregunto.

—Sí, pero no es lo mismo el todismo auténtico que el todismo ortodoxo, que el todismo línea fundadora, que el todismo revolucionario, que el todismo mágico.

—¿Pero no es que todistas somos todos?

—Sí, pero no sé si todo el mundo va a seguir las enseñanzas del General Todón –responde Carla.

—Mientras tanto, donde sí estalló una interna feroz es en Cambiemos –digo–. La estrategia electoral de María Eugenia Vidal consiste en despegarse totalmente de Macri.

—Sí, tanto que en cualquier momento Vidal presenta boleta corta –agrega Carla–. Todo el mundo está tratando de despegarse de Macri. En el colegio, Antonia les dice a sus compañeritos que es hija de Pinedo.

—Mientras tanto, se siente la crisis: se difundió una estadística que dice que, en promedio, los argentinos comemos siete kilos menos de carne por año que el año pasado.

—¡No seas mala onda! –exclama Carla–. Eso no es crisis económica. ¡Eso es conciencia vegana!

—¿Vos decís? –pregunto.

—¡Por supuesto! ¿No sabías que en chino “crisis” significa “oportunidad”? Bueno, esta es una buena oportunidad para hacer como los chinos: la oportunidad de abandonar la carne y dedicarnos a la soja.

—¡Pero la soja que nos compran los chinos es transgénica, llena de agrotóxicos y la usan para alimentar a los chanchos!

—Vos siempre viendo el vaso medio vacío, el glifosato en la soja ajena –concluye Carla–. Por eso pierde Cambiemos: porque en este país no cambiamos más.

 

PUBLICADO ORIGINALMENTE ACÁ: https://www.perfil.com/noticias/columnistas/no-cambiamos-mas.phtml