UN PAÍS EN SERIO: Fernández para la Victoria

-¡Carajo! ¡Mierda!

       Estoy en mi oficina, escribiendo en la compu que está sobre mi escritorio y de repente me enfurezco, grito, empiezo a golpear la mesa.

       -¿Qué te pasa? –pregunta Carla, que está sentada en una silla, en un rincón, con la vista clavada en su iPad-. ¿Te volviste loco?

       -No, pasa que tenía la columna casi lista y justo me llega la información de la fórmula Fernández-Fernández, así que voy a tener que cambiar todo.

       -Fernández-Fernández –repite Carla, como buscando alguna explicación al desconcierto político, al escuchar como quedan juntos los apellidos del candidato a presidente y la candidata a vice.

       -¿Por qué hace esto? –pregunto-. ¿Cuál es el sentido?

       -En primer lugar, supongo que es que no dejemos de hablar de ella –responde Carla-. Hablamos de ella porque fue a la Feria a presentar su libro, hablamos de ella cuando la cita la Justicia, ya era hora de que hablemos de ella porque finalmente se develó el misterio de saber si se presentaba o no.

       -Eso es cierto, pero… ¿esto cuenta como presentarse o no? –pregunto.

       -No sé, pero esto abre la puerta a muchas otras posibilidades que hasta este momento nadie había imaginado.

       -¿Por ejemplo?

       -Macri como candidato a vice de Balcarce, ponele.

       -¡Pero Balcarce se murió! –digo.

       -Bueno, entonces ese puesto tendrá que ser para el Mago Sin Dientes –insiste Carla-. Yo creo que acepta, seguro.

       -No lo tengo muy claro. Lo que sí me queda claro es que si es así se van a enfrentar dos modelos de país completamente diferentes.

       -En eso tenés razón. Son dos modelos de país que se pelean entre sí. Se pelean… por ver quién admira y quiere más a Donald Trump.

       -¿Vos decís? –pregunto.

       -Por supuesto –insiste Carla-. Primero, Macri recibió el apoyo de la Casa Blanca a su gestión. Pero en la presentación en la Feria del Libro, Cristina dijo que teníamos que seguir el modelo de los Estados Unidos de Trump, que le estaba yendo fenómeno.

       -¿Vos decís que el amor por Trump puede cerrar la grieta?

       -¿Por qué no? Es probable. Sobre todo si Cristina sigue haciendo ese tipo de declaraciones en ese tipo de lugares.

       -¿Qué lugares? –pregunto-. No te entiendo.

       -Vos fíjate que fue a la Feria del Libro a elogiar a Trump. Y antes, cuando habló en CLACSO, dijo eso de “unir los pañuelos verdes con los pañuelos celestes”.

       -Citas conservadores en auditorios progresistas –opino-. Y sí, es raro.

       -Menos mal que no está más 678. Porque si no iba al programa, sólo para hablar bien de Clarín y de Magnetto. Y que no se le ocurra dar una charla en Vélez, porque es capaz de elogiar a Mauro Zárate.

       -¿Vos decís que no estuvo bien haber ido a la Feria del Libro? –pregunto.

       -¡Claro que estuvo bien! ¿O qué te pensás? ¿Que porque es peronista sólo tiene derecho a ir a la Feria de la Alpargata?

       -Bueno, no quise decir eso…

       –La comunidad organizada, La razón de mi vida, Sinceramente… está claro que el peronismo está dentro de aquello que conocemos como “religiones de los libros”.

       -Mientras tanto, en el Gobierno no saben si sigue o no Cambiemos, si se va o no la UCR…

       -Bueno, tampoco hay que dramatizar tanto. Si se va la UCR tal vez no sea tan malo.

       -¿Vos decís?

       -Y, si se va la UCR se iría Oscar Aguad, el ministro que dijo que el ARA San Juan se hundió porque la tripulación no manejaba bien.

       -Que es como decir que la tragedia de Once fue culpa de maquinista…

       -…o que Pepita la Pistolera mató a José Luis Cabezas. O que las Torres Gemelas cayeron porque los pilotos de avión no eran muy buenos.

        -¿Ves? Ese tipo de declaraciones también sirven para cerrar la grieta.

       -Entre eso y el amor por Trump, los argentinos podemos empezar un camino de reconciliación –dice Carla.

       -A propósito, ¿cómo se les dice a los seguidores de Trump? ¿Trumpistas? ¿Trumperos? ¿Trumposos?

       -No sé, pero yo estoy empezando a extrañar un poco las épocas en las que los referentes eran Nelson Mandela o Pepe Mujica.

       -Y yo también extraño la idea de “la Patria Grande” -reconozco.

       -Por eso no te preocupes –dice Carla.

       -¿No?

       -Para nada –concluye-. Con Evo, Correa, Chávez y Lula se habló de la idea de “Patria Grande”. Pero ahora con Trump podemos pensar en otra idea superadora: la de “Patria Muchísimo Más Grande”. Porque aunque no parezca, el tamaño de la Patria sí que importa.

 

Publicado originalmente acá https://www.perfil.com/noticias/columnistas/fernandez-para-la-victoria.phtml