UN PAÍS EN SERIO: El presidente Marie Kondo

-¡Moira! –grito desde mi oficina, llamando a mi secretaria.

       Insisto un par de veces, pero nadie me responde.

       -¡Carla! –grito ahora, llamando a mi asesora de imagen.

       Tampoco. No hay nadie. La llamo a Carla por teléfono.

       -¿Qué querés, machirulo? –me pregunta Carla, burlándose. Detrás se escucha a un montón de mujeres cantando “Ahora que estamos juntas, ahora que sí nos ven, abajo el patriarcado, se va  a caer, se va a caer. Arriba el feminismo, que va a vencer, que va a vencer”.

       -Carla, te escucho muy mal…

       -Estoy en la marcha, hoy es 8 de marzo, ¿sabías? ¿O tu sagacidad periodística no llega ni siquiera a darse cuenta de eso?

       Estoy a punto de recriminarle la manera insultante con la que me está hablando. Pero prefiero no decir nada. Imagino que no es un buen momento.

       -¿Por eso no vino Moira? –pregunto.

       -¡Exacto! –responde Carla-. Veo que estás cada día más perspicaz. En cualquier momento saco un hashtag que diga #MarchettiEsPeriodismo.

Ahora lo que se escucha de fondo es una batucada, mientras un montón de mujeres cantan: “Aborto legaaaaal… en el hospitaaaaaal!”

       -Carla, yo sé que no es un buen momento, que hoy es el paro de mujeres, que estás marchando, que estás luchando por tus reivindicaciones –le digo-. Sabés que apoyo el #NiUnaMenos, el #AbortoLegalSeguroYGratuito, el #MiráCómoNosPonemos, el #NoNosCallamosMás y todos los hashtags que digas que tengo que tuitear. Pero necesito hacerte un par de preguntas.

       Por el teléfono escucho más gritos, estruendos, batucada.

       -Carla, ¿me escuchás?

       -Sí, te escucho –responde, después de un rato-. ¿Qué necesitás?

       -Algunos consejos para mi columna de Perfil, que ahora va a salir los sábados.

       -¿Vos me estás pidiendo que labure el 8M?

       -Es un pequeño favor, nada más –imploro-. Un par de preguntas y te dejo seguir marchando por tus reivindicaciones.

       Se sigue escuchando la batucada y los gritos de fondo, pero Carla no responde. De repente, se la escucha a lo lejos.

       -Chicas, chicas, vamos, ahora, todas juntas –escucho, algo lejano. Y de repente arranca un coro-. ¡Ma-chi-rulo! ¡Ma-chi-rulo!

       -Carla, por favor, no me trates así.

       -Sos un ridículo, pero dale, decime qué necesitás –accede finalmente.

       -Supongo que debería poner algo del dólar a 43, ¿no?

       -Y, viste cómo es el dólar en este país –responde Carla-. Un sex symbol, un rock star, el creador de la dolarmanía. En cualquier momento le hacen una serie en Netflix, como a Luis Miguel.

       -Claro, pero el problema es que eso impacta muy duro en la economía.

       -La Argentina está al borde de un colapso económico –opina Carla, en medio de una batucada y un montón de mujeres que cantan reclamando derechos.

       -Carla, no te escucho bien. ¿Hablaste de colapso económico?

       -Sí.

       -¿No te parece un poco exagerado lo que estás diciendo?

       -No lo digo yo.

       -Ah, ¿y quién lo dice? ¿La Cámpora? ¿El Partido Obrero? ¿La Tendencia Piquetera Revolucionaria? ¿El PSTU del Gordo Mortero?

       -No, nada que ver –contesta Carla-. Lo dice la revista Forbes, la que publica la lista de las personas más ricas del mundo. O sea, la que representa al establishment económico mundial.

       -¡Epa! Esas no son buenas noticias.

       -Y, la verdad que no. Forbes dice además que la situación se agrava por la “fuga de capitales” y el “elevado nivel de endeudamiento”.

       -Se le va a complicar un poco al Gobierno el temita de las elecciones.

       -Si la cosa sigue así no va a haber grieta que alcance –reconoce Carla-. Eso sí, siempre va a haber gente dispuesta a ayudarnos.

       -¿Como quiénes?

-El FMI dijo que va a seguir apoyando a la Argentina, independientemente de que cambie el Gobierno.

-Eso si no llega un Gobierno que le diga al FMI: “Dejá, no me apoyes más”.

-Puede ser –admite Carla-. Para eso habría que organizar un #MiráCómoNosPonemos para el FMI. Pero viste cómo es el FMI…

-¿Cómo?

-Y, capaz que te dice: “Está bien, no los apoyamos más, pero nos están debiendo toda esta guita, así que antes un poco de dunga dunga”.

-A mí me llama la atención el ambiente 2001 en el que estamos viviendo –explico-. Volvió el riesgo país, volvió Duhalde…

-Sí, sólo falta que vuelva Después de Hora –dice Carla-. ¡Hasta la Coca-Cola tiene problemas!

-Me parece que el modelo que impulsa el presidente está excluyendo a mucha gente –opino-.

-Yo lo veo de otra manera –dice Carla-. Creo que el presidente sólo está soltando.

-¿Soltando? ¿Soltando qué?

-Soltando aquello que tiene mala energía –concluye Carla-. Creo que el presidente se dio cuenta de que el país viviría mucho mejor con cinco o seis millones de habitantes. Y está bien. A la Argentina le estaba haciendo falta un Marie Kondo.

 

Publicado originalmente acá https://www.perfil.com/noticias/columnistas/presidente-marie-kondo-pablo-marcheti.phtml