RUSIA 2018 (9). EL PRESENTE ES NEGRO

Las Leonas, la selección de hóckey sobre césped femenino, es sin dudas el equipo más ganador de un deporte colectivo de mujeres en toda la historia. Y su figura excluyente, Luciana Aymar, es la mayor estrella del deporte femenino argentino.

Aymar fue campeona del Mundo dos veces y elegida mejor jugadora del Mundo en ocho oportunidades. Si se cuenta sólo los deportes colectivos, Aymar sólo puede ser comparada con Diego Maradona, Emanuel Ginóbili o Lionel Messi. Y si se tiene en cuenta los logros con la Selección, Aymar supera inclusive a los dos futbolistas y al basquetbolista.

Las Leonas, con Aymar en cancha, son un hito absoluto en la historia del deporte argentino. Es curioso, entonces, que ese equipo ultra ganador haya tenido siempre entrenadores hombres. Una tradición que ni el Ni Una Menos ni la Marea Verde de los pañuelos ha logrado revertir: hoy el entrenador de Las Leonas es Agustín Corradini. Sí, un hombre.

No quiero hablar de machismo, aunque podría. Hoy quiero hablar de racismo. Porque al igual que sucede con Las Leonas y sus entrenadores machirulos, las selecciones de fútbol del continente africano también son bastante particulares para elegir al director técnico. Y particulares quiere decir racistas.

Las selecciones de África casi siempre tienen un técnico europeo. Sobre todos las del África negra. Perdón, sé que suena racista la expresión “África negra”, pero no sé cuál es la manera correcta de decirlo. Sé que los negros americanos son afroamericanos. Pero no creo que esté bien en este caso hablar de “afroafricanos”.

Perdón por el desliz, pero supongo que entienden de qué estoy hablando. Vimos pasar por distintos mundiales selecciones como Camerún, Costa de Marfil, Nigeria o Senegal y vimos que en esas selecciones todos los jugadores del plantel eran negros. Los jugadores. Porque en cambio el entrenador siempre es francés, alemán, inglés o sueco. Y generalmente rubio, pero siempre blanco.

Es curioso el contraste entre técnico y jugadores. Porque el estigma que pesa sobre los equipos africanos es el de ser ingenuos. Siempre se elogia su capacidad física y a veces también su técnica. Pero se les reprocha la falta de orden, sobre todo defensivo.

Todos los equipos de jugadores negros tienen un técnico blanco. ¿Todos? No. Un grupo de irreductibles senegaleses resiste firme frente al invasor. En Rusia, Senegal decidió romper con el maleficio. Y puso como entrenador a Aliou Cissé, un ex futbolista que había sido capitán de la selección de Senegal que participó en Corea-Japón 2002.

La de 2002 fue la primera participación de Senegal en un Mundial. Y fue una grata sorpresa: venció al campeón del Mundo, Francia, en el partido inaugural, y llegó a cuartos de final, donde cayó contra Turquía. Cissé participó entonces en las dos selecciones de Senegal que jugaron un Mundial: una como jugador (y capitán) y la otra cómo técnico, ahora, en Rusia.

El Cissé entrenador tiene el pelo en largos dreadlocks. Su apariencia es similar a la del cantante de reggae Alpha Blondy. Nada que ver con el más sobrio Cissé jugador que brilló en Corea-Japón. Contrariamente a lo que se piensa, la versión entrenador de Cissé es mucho más la de un rockstar que la versión futbolista.

A ojos del reclamo occidental y manodurista del periodismo deportivo más pedorro, esta versión de Cissé no parece ser demasiado confiable. Sus dreadlocks volando de un lado al otro cada vez que se mueve en el banco para dar órdenes a sus jugadores contrastan con la supuesta seriedad que transmitiría su colega Gernot Rohr, el alemán que dirige Nigeria. Sin embargo, nada es lo que parece.

Senegal tuvo un buen debut. Le ganó 2-1 a Polonia, una Selección que tuvo una eliminatoria tan buena que la eligieron como cabeza de serie de su grupo. Pero lo más curioso es que el mismo periodismo deportivo pedorro que le suele criticar la falta de seriedad a los africanos, destacó “el orden”, “la picardía” y “el pragmatismo” de Senegal.

Por el momento, la selección africana sólo jugó un partido. Nadie sabe bien cómo seguirán las cosas. Pero por lo visto hasta ahora, y de la mano de Cissé, Senegal tiene motivos para entusiasmarse con este presente negro.

 

Publicado originalmente acá: http://www.lavaca.org/mu-ndial/presente-negro/