DICCIONARIO MEDIÁTICO ARGENTINO 50

feminismo. Movimiento que lucha por los derechos de las mujeres. El feminismo existe hace muchos años. Tanto que es posible encontrar muchos ejemplos de feminismo  aún antes de que este tipo de acciones o de posicionamiento se denominara “feminismo”. En ese sentido pasa lo mismo como otros ismos, como el comunismo, el capitalismo o el fascismo. Si bien el feminismo hace referencia a lo femenino (la mujer) esto no significa que sea lo contrario del machismo. Pensar esto es como creer que el animalismo es lo contrario del humanismo. El feminismo es un movimiento más de ampliación de derechos que de imposición de un régimen determinado, como ocurre con el capitalismo o el comunismo. Sus bases son tan amplias e incluyen tantas posiciones bien diferentes, que suele decirse, con razón, que no existe el feminismo: existen los feminismos. Como ocurre con cualquier otra causa noble que pretende ser inclusiva y portadora de una ampliación de derechos, el feminismo suele tener entre sus partidarias a una gran cantidad de “activistas” que se escudan en algunas posiciones extremas para aferrarse a contratos, dádivas, comisiones y otras miserias. En ese sentido es justo aclarar que, dado que el feminismo es un movimiento social que alcanzó la masividad recientemente y que eso hizo que se transformara en una moda, cuenta con una caja bastante importante para repartir. Como ocurre también con cualquier otra causa noble que pretende ser inclusiva y portadora de una ampliación de derechos, la proliferación de kiosqueras de género no debería hacernos perder de vista los femicidios, el machismo ni la violencia hacia las mujeres que impera en la sociedad, y que hicieron que el feminismo tuviera la masividad que hoy tiene.

hambre. Prueba máxima de la miseria y de la inequidad social de un país. El hambre puede verse tanto en el ejemplo clásico de la falta de comida (y la consecuente desnutrición de las personas, flaquísimas, con la piel pegada a los huesos) como a la mala alimentación, plagada de azúcares y harinas. La nueva cara del hambre es, paradójicamente, la obesidad, sobre todo entre niños y niñas. En los centros urbanos, el hambre se representa tanto en la gente que pide, como en la que revuelve los tachos de basura por las noches, frente a los restaurantes, en busca de algún resto que comer. El hambre aparece como una de las principales preocupaciones de los candidatos durante las elecciones, que no dudan en prometer “hambre cero” (ver). La preocupación por el hambre suele desaparecer una vez que esos candidatos ganan o pierden la elección en cuestión.

hambre cero. Promesa electoral que atraviesa a distintos sectores políticos, aparentemente de signo bien distinto. Se supone que el hambre cero hace referencia a que cero debería ser la cantidad de personas en el país que sufren hambre. Pero a juzgar por los resultados que suele haber, podría pensarse que el cero se refiere a la atención que le prestarán al tema los candidatos que prometieron hambre cero durante la campaña. O tal vez se trate de los ceros que se utilizan para hacer referencia al grado de refinamiento que suelen tener las harinas. En este caso, sería una forma de admitir que se va a combatir el hambre, sí. Pero que se hará con productos hechos con harina con muy poco refinamiento.

reactivación. Superstición económica que aparece con una fuerte presencia antes de cada elección, del mismo modo que aparece, antes de la Navidad, la superstición de Papá Noel. La reactivación consistiría en la posibilidad de que una mayor cantidad de gente tenga la posibilidad de gastar plata, en la mayoría de los casos, en cosas que llevan a una mayor contaminación del planeta o a hacer del mundo un lugar más sucio. La sensación de reactivación por parte de “la gente” que la recibe, también es una superstición. Tanto que en sus discursos, cada vez que un político pone un ejemplo de lo que fue un momento de reactivación, habla de un tiempo que es visto de ese modo desde el presente. Pero que en el momento en el que estaba sucediendo, no necesariamente era visto por la gente como “reactivación”. Lo cual lleva, una vez más, a poner en duda la existencia de dicha “reactivación”.

 

(PUBLICADO EN REVISTA MU, OCTUBRE DE 2019)